• Txema Menéndez

¿Y si pudiésemos "ver" el futuro?

La cultura y la estrategia de una organización van de la mano. Normalmente el comité de dirección de una organización establece sus objetivos estratégicos en base a cómo creen que funcionan. Sin embargo en muchas ocasiones la forma en que los empleados de una organización hacen su trabajo o se relacionan en realidad no es igual que la forma en que el comité de dirección cree que funcionan.


Esto se suele traducir en incumplimiento de objetivos, en abandono de nuevos directivos, en rotación de empleados sin causas claras, en descensos de ventas de forma “inexplicable”, en no ser productivos, en no tener una identidad clara, en la existencia de silos entre distintos departamentos, en una gran disparidad entre las prácticas de trabajo en distintos países, en no saber cómo canalizar la diversidad, en fracasos tras fusiones y adquisiciones, etc…


En ocasiones se intenta adoptar estilos de gestión imitados de empresas triunfadoras, pero tampoco se obtienen grandes resultados.

La cultura organizacional es un tema complejo, tiene que ver con la estrategia y tiene que ver con personas y con grupos de personas. En casi todas las organizaciones es una práctica común reclutar a los mejores candidatos y poner a las personas de alto potencial (hi-po) en planes de carrera, etc. Podemos plantearnos la siguiente pregunta: ¿obtendrá un equipo de 11 talentos individuales mejores resultados que un equipo con dos personas excelentes y el resto del montón? Un equipo no es lo mismo que la suma de los individuos que lo componen. Esto no va de fichar a galácticos, sino que va de si tenemos un equipo o no. No vale de nada esforzarnos en captar talento externo o en desarrollar talento interno, o esforzarnos en fidelizar nuestro talento, si luego no dejamos que el talento se exprese, por ejemplo, insistiendo en que se sigan aplicando procedimientos obsoletos.


Existen distintos modelos culturales que permiten ayudar a una organización a alinear su cultura con su estrategia. Entre ellos, el modelo Multi Focus de Hofstede Insights es una herramienta precisa, basada en datos, que permite a organizaciones sensibilizadas con la necesidad de una transformación cultural interna alinear su cultura con sus objetivos estratégicos. A diferencia de otros modelos considera no se limita a aspectos de RRHH (clima laboral, satisfacción, engagement), sino que considera también elementos operativos. Además tiene en cuenta la estrategia y el contexto en el que está inmerso la cultura de la organización.


Un proyecto de medida y auditoría cultural permite a una organización conocer hasta qué punto su cultura es un soporte o un obstáculo para cumplir con sus objetivos estratégicos. Busca alinear el comportamiento de las personas (sus emociones) con la forma de trabajar en la organización (las prácticas de trabajo).


La cultura de una organización solo es un concepto significativo cuando se compara la cultura real (medida mediante encuestas online) con la cultura óptima para llegar a los objetivos estratégicos (definida por el comité de dirección).


Un proyecto de medida y analítica cultural con el comité de dirección y otros responsables consta de una serie de talleres que se combinan con encuestas on line. Permite ir avanzando en detalle desde la visión general (a vista de dron) hasta la visión de detalle en los aspectos más identificados llamativos.


El modelo Multi Focus incluye potentes herramientas analíticas que permiten medir y comparar datos relacionados con el capital humano, así como herramientas capaces de traducir los resultados analíticos en pistas concretas. De esta forma se consigue traducir un concepto intangible (la cultura) en algo tangible (palancas para la transformación), que constituye el punto de partida para un proyecto de transformación interna.


El tipo de información que se recibe es, por ejemplo, si los empleados expertos / fenómenos forman un equipo de expertos / fenómenos o si van a seguir peleándose entre ellos como siempre; o si los empleados con espíritu crítico son bien vistos o mal vistos en la realidad, o si la cultura existente facilita u obstaculiza la productividad.

Una auditoría financiera permite a una organización entender qué ha sucedido (en el pasado) y tan solo permite adoptar medidas reactivas. Una auditoría cultural permite a una organización entender qué va a suceder (en el futuro) y permite adoptar medidas proactivas, fijando unas bases sólidas para abordar proyectos de transformación interna de calado.


Si tienes interés o deseas más información no dudes en contactar con nosotros en jose-maria.menendez@hofstede-insights.com

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